No fue un domingo más en Santa Fe. Las elecciones para diputados nacionales arrojaron un saldo contundente que trasciende a los ganadores: quedó en evidencia una profunda apatía cívica. Con el 99,21% de las mesas contabilizadas, el escrutinio marcó que más de un millón de electores no acudió a las urnas.
La participación total en la provincia fue de apenas el 63,38%, un índice históricamente bajo para una elección nacional. En otras palabras, de los 2.829.362 ciudadanos habilitados para votar, solo 1.793.368 acudió a las urnas. La abstención superó el 36%, sin dudas un llamado de atención a la clase política sobre la desconexión con una parte crucial del electorado.

