El papa León XIV concluyó este domingo su visita apostólica a Turquía luego de una intensa agenda centrada en el diálogo interreligioso y la unidad de los cristianos, y partió rumbo a Beirut, capital del Líbano, país atravesado por una profunda crisis social, económica y política.
Durante su última jornada en Estambul, el Pontífice fue recibido en un almuerzo protocolar por el patriarca ortodoxo Bartolomé I, con quien había firmado el día anterior una declaración conjunta en favor de la paz en Medio Oriente y en respaldo al fortalecimiento de los lazos entre católicos y ortodoxos. Ambos líderes manifestaron su compromiso de dar “nuevos y valientes pasos en el camino hacia la unidad”.

