El economista Miguel Ponce analizó el escenario político tras la reciente jornada en el Congreso de la Nación. Fiel a su estilo directo, el especialista no ahorró críticas para el desempeño de los legisladores, asegurando que la sesión estuvo marcada más por las puestas en escena mediáticas que por la búsqueda de soluciones estructurales para el país.
“Lo que vimos ayer en el Congreso fue un show”, sentenció Ponce. Según su visión, el recinto se ha convertido en un escenario de confrontaciones estériles que no logran sintonizar con los problemas que afectan diariamente a los sectores productivos y a la ciudadanía.
La brecha entre la política y la economía
Para Ponce, el principal problema radica en la desconexión entre la agenda legislativa y las urgencias del comercio exterior y la macroeconomía. En sus declaraciones, destacó que mientras el mundo debate nuevas reglas de integración y competitividad, la política local parece “enfrascada en una lógica electoralista precoz”.
“Se pierde tiempo valioso en cuestiones reglamentarias o en chicanas de corto plazo, mientras los temas que de verdad mueven la aguja, como la seguridad jurídica para las inversiones y la facilitación del comercio, quedan en segundo o tercer plano”, explicó el especialista.
Un llamado a la seriedad
El economista instó a las principales fuerzas políticas a “recuperar la institucionalidad” y a elevar el nivel del debate. Ponce advirtió que el desprestigio de las instituciones legislativas solo contribuye a aumentar la incertidumbre económica.
“El mercado y los inversores miran estos espectáculos y lo que perciben es fragilidad. No podemos permitir que el Congreso sea un set de televisión; necesitamos que sea el lugar donde se articulen los consensos que el desarrollo nacional demanda”, concluyó.
La dureza de sus palabras resuena en un contexto donde la sociedad civil comienza a demandar mayores resultados a una dirigencia que, según Ponce, parece más preocupada por el “rating” político que por la gestión efectiva.

