El regreso de El Niño: ¿está Argentina preparada para un nuevo fenómeno climático extremo?

Mientras científicos anticipan un escenario de mayor riesgo, voces provinciales advierten por el posible impacto de lluvias extraordinarias, crecidas e inundaciones y alertan sobre las dificultades para avanzar con medidas preventivas. “Puede ser una catástrofe”, señalaron ante la consulta de este medio.

Organizaciones internacionales advirtieron de que existen altas probabilidades de que el próximo episodio de El Niño alcance una intensidad “muy fuerte”. Aunque la capacidad para anticipar el fenómeno ha mejorado en las últimas décadas, los especialistas advierten que el desafío es ahora transformar esos pronósticos en medidas concretas para reducir el alcance. Preocupa el impacto sobre ciudades, infraestructura y población.

En diálogo con este medio, una fuente con conocimiento de la situación en distintas provincias aseguró que ya existen advertencias sobre el posible impacto de lluvias extraordinarias y la capacidad limitada de algunas zonas para responder. “Va a quedar mucha provincia debajo del agua”, señaló, y advirtió que el escenario podría convertirse en “una catástrofe” si no se toman medidas preventivas.

La posibilidad de un nuevo episodio intenso vuelve a poner bajo la lupa una amenaza conocida para la región: históricamente otros eventos de El Niño estuvieron asociados a alteraciones en los patrones de lluvia, crecidas de grandes ríos, inundaciones y fuertes impactos sobre producción, infraestructura y ciudades.

¿Qué es El Niño?

Los especialistas explican que El Niño forma parte del fenómeno conocido como ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) y ocurre cuando aumenta de manera sostenida la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial, acompañado por un debilitamiento de los vientos alisios. Ese cambio en la relación entre el océano y la atmósfera modifica la circulación global y altera los patrones habituales de temperatura y precipitaciones en distintas regiones del planeta.

La interacción entre océano y atmósfera puede dar lugar a tormentas severas, sequías o inundaciones además de producir efectos secundarios sobre la disponibilidad y los precios de los alimentos, la actividad económica, la salud pública y la infraestructura. Sin embargo, remarcan una clave: no determinan exactamente cuánto lloverá en un lugar específico sino las probabilidades de que ocurra, por eso hoy preocupa la intensidad y la distribución de esas precipitaciones junto con sus efectos.

Antecedentes

Argentina ya atravesó otros episodios de El Niño, pero los expertos creen que el escenario actual presenta características diferentes respecto de los grandes eventos del pasado. Mauricio Saldívar, meteorólogo y especialista en gestión del riesgo, explicó que el fenómeno “ya está en curso” y que los principales organismos científicos internacionales coinciden en que la fase cálida del ENOS permanecerá activa durante los próximos meses.

Según el especialista, la diferencia no está únicamente en la intensidad que pueda alcanzar el fenómeno sino también en el contexto climático sobre el que se desarrolla. “Este El Niño se monta sobre un océano y una atmósfera más cálida que la de episodios anteriores. El calentamiento de fondo hace que un evento de intensidad comparable pueda entregar valores absolutos más extremos: más calor, más vapor de agua disponible y lluvias más torrenciales cuando se disparan”, explicó en diálogo con este medio.