Si bien el Gobierno de Javier Milei cerró con una inflación anual de 117,8%, lo que implica una fuerte desaceleración. Según un informe, se trata de un “claro éxito del Gobierno”, aunque “todavía queda camino por recorrer y podrá presumirse de una estabilidad de precios una vez que la economía vuelva a crecer y los precios relativos se muestren más o menos equilibrados, sin mayores tensiones”.

