El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este jueves en una orden ejecutiva que los nuevos aranceles globales, que estaba previsto que entraran en vigor este viernes, comenzarán a aplicarse a partir del 7 de agosto.
Por otra parte, Trump cumplió con sus amenazas y firmó este jueves una orden ejecutiva que incrementa a partir del viernes del 25 % al 35 % los aranceles a las importaciones canadienses no sujetas al T-MEC.
En la orden, el Gobierno estadounidense justifica la decisión porque “Canadá no ha cooperado para frenar el flujo constante de fentanilo y otras drogas ilícitas, y ha tomado represalias contra Estados Unidos por las acciones del Presidente para hacer frente a esta amenaza inusual y extraordinaria para el país”.
Además del 35 % a los productos no incluidos en el tratado T-MEC, Washington aplicará un arancel del 40 % a las mercancías que se transfieran a otro país para evadir estos nuevos gravámenes.
El aumento de los aranceles puede suponer un grave revés para la economía canadiense, ya que destina a EE.UU. el 76 % de todas sus exportaciones.
Idas y vueltas
El líder republicano empezó el día celebrando que su política comercial está haciendo a Estados Unidos “grande y rico de nuevo”.
“Hace un año Estados Unidos era un país muerto, ahora es el más atractivo del mundo”, dijo en su red social, Truth Social, la plataforma en la que desde el inicio de su segundo mandato en enero publica tanto sus anuncios como mensajes políticos contra sus opositores.
Apenas una decena de países o economías, no obstante, han logrado un entendimiento con Washington en este tiempo. Entre ellos, el Reino Unido, la Unión Europea (UE), Corea del Sur o China, aunque en este último caso ambas partes se encuentran en negociaciones para llegar a un pacto definitivo antes de que el 12 de agosto expire su pausa bilateral.
No todos los gravámenes fijados se justifican por el déficit comercial con el que EE.UU. dice sentirse perjudicado: a las exportaciones de Brasil les impondrá un 50 %, en esta ocasión a partir del 6 de agosto, principalmente por el juicio al que está sometido allí el expresidente Jair Bolsonaro, su aliado político.

