Un nuevo estudio de la Universidad Brown, Rhode Island, Estados Unidos, analizó 16 investigaciones sobre el desafío de un mes sin alcohol, conocido como “Enero Seco”, y encontró que incluso un breve descanso del alcohol puede conducir a mejoras físicas y psicológicas significativas.
Los resultados, publicados en la revista Alcohol and Alcoholism, mostraron que los participantes que eliminaron el alcohol por completo durante el mes informaron tener un mejor sueño, mejor humor, pérdida de peso e incluso una función hepática y una presión arterial más saludables. También eran más propensos a decir que habían perdido peso, podían concentrarse mejor y tenían más energía que antes.
“El esfuerzo conduce a una moderación sostenida: la mayoría de los participantes continúan bebiendo menos alcohol en lugar de aumentar el consumo después”, afirmó la Dra. Megan Strowger, autora principal del estudio.

