El socio de Pulllaro: Lousteau resolvió adelantar las elecciones partidarias.

La UCR de Buenos Aires adelantó su renovación de autoridades en una jugada a fondo que hicieron en tándem Maximiliano Abad y Martín Lousteau al convocar a la conducción de contingencia para fijar el 7 de junio como nueva fecha de su elección interna, días antes del comienzo del mundial, lo que produjo la furia del sector de Miguel Fernández.

os dos sectores de mayor volumen político pisaron el acelerador para consolidar una idea que sobrevolaba desde diciembre, cuando retomaron el diálogo tras dos años de crisis política en los que se enfrentaron durante la interna 2024 -que terminó en la Justicia- y el radicalismo obtuvo pésimos resultados electorales en la provincia. Ahora, Abad y Lousteau acercaron posiciones para adelantar el proceso de renovación pensando en 2027, año en el que habrá elecciones ejecutivas en las que la UCR no puede permitirse una debacle.

Entendían que el 6 de septiembre, la fecha en la que se había fijado la elección interna, quedaba muy lejos en el tiempo y muy cerca del final del año. La nueva conducción recién asumiría en noviembre y, verano de por medio, tendría muy encima una elección que, afirman, volverá a ser desdoblada de las nacionales. El caso tuvo la resistencia del sector que conduce Miguel Fernández, el presidente del comité de contingencia que prefiere discutir antes el rumbo del partido y repensar una manera de conducir.