El productor ganadero Francisco Orpinel dijo en Otros Ambitos (Del Plata Rosario 93.5) que el sector lácteo argentino atraviesa un escenario de contrastes: mientras la producción de leche mantiene una tendencia de crecimiento sostenido, los productores enfrentan una fuerte caída en la rentabilidad, producto de precios bajos y altos costos.
De acuerdo a distintos informes sectoriales, la producción láctea viene mostrando cifras positivas. En 2025 se alcanzaron más de 11.600 millones de litros, el nivel más alto de la última década, y en 2026 la actividad continúa en expansión con aumentos interanuales cercanos al 10% en algunos meses.
Sin embargo, este crecimiento no se traduce en mejores condiciones económicas para los tamberos. El principal problema radica en el precio que reciben por la leche, que se mantiene rezagado frente a la inflación y al aumento de los costos productivos. En términos reales, los ingresos han caído significativamente, generando márgenes negativos en muchos establecimientos.
A esta situación se suma el encarecimiento de insumos clave como la alimentación del ganado, el combustible y los servicios, lo que agrava aún más la ecuación económica del sector. Según análisis privados, los costos han aumentado de manera sostenida, mientras que los precios al productor se mantienen en niveles similares a los de años anteriores.
Las perspectivas para 2026 indican que la producción podría seguir creciendo, aunque a un ritmo más moderado —entre el 1% y el 3%— condicionado por la evolución de los precios y la rentabilidad.
En este contexto, el sector enfrenta además otros desafíos estructurales, como la reducción del número de tambos, dificultades financieras en parte de la industria y un consumo interno que no logra acompañar el incremento de la oferta.
Pese a estas dificultades, la lechería continúa siendo un componente estratégico de la economía agroindustrial argentina, con potencial de crecimiento a largo plazo. No obstante, los actores de la cadena advierten que sin mejoras en los precios y condiciones de comercialización, la sostenibilidad del sector podría verse comprometida.

