El reconocido consultor político Carlos Fara analizó en Otros Ambitos (Del plata Rosario 93.5) el escenario social que sostiene la gestión actual. Según Fara, a pesar del ajuste y la crisis, el Ejecutivo mantiene un respaldo basado en la expectativa de cambio, aunque advierte sobre los límites de esta “paciencia social”.
En un contexto económico que desafía los manuales de resistencia política, el analista Carlos Fara arrojó luz sobre el fenómeno que sostiene la imagen del Gobierno. Para el consultor, la relación entre la sociedad y la administración central puede resumirse en una metáfora financiera: el oficialismo solicitó un “crédito de confianza” para ejecutar su plan de shock, y la mayoría de la ciudadanía decidió validarlo.
Un respaldo basado en la herencia y la expectativa
Para Fara, el apoyo que aún cosecha el Presidente no se explica por los resultados inmediatos de la microeconomía, sino por el rechazo al pasado reciente. “La gente entiende que el camino es doloroso, pero lo acepta bajo la premisa de que lo anterior era el abismo”, explica el analista. Este “crédito” otorgado no es un cheque en blanco, sino una inversión de esperanza en un escenario donde la oposición aún no logra articular una alternativa seductora.
El consultor destaca que el núcleo duro de apoyo se mantiene resiliente, apoyado en una narrativa que divide aguas entre “la casta” y “la gente de bien”, permitiendo que el costo del ajuste sea interpretado por sus seguidores como un sacrificio necesario para alcanzar la estabilidad.
Los desafíos: inflación y humor social
Sin embargo, Fara advierte que este crédito tiene cuotas y fechas de vencimiento. El principal termómetro sigue siendo la inflación y, progresivamente, la preocupación por el desempleo. “El Gobierno pidió tiempo y la gente se lo dio, pero ese tiempo está estrechamente ligado a la percepción de que la inflación realmente está bajando de manera sostenible”, señala.
Según su análisis, el Ejecutivo enfrenta el reto de transformar la “épica del ajuste” en resultados tangibles para el bolsillo del ciudadano promedio antes de que el humor social comience a dar señales de agotamiento.
El escenario político
En cuanto al sistema político, Fara observa una fragmentación que juega a favor del oficialismo. Mientras la oposición tradicional intenta reconfigurarse, el Gobierno aprovecha la centralidad de la agenda. No obstante, el analista sugiere que la sostenibilidad de este modelo dependerá de la capacidad del equipo económico para mostrar una “luz al final del túnel” que sea percibida por los sectores medios y bajos.

