Federico Gonzalez: “Los hermanos Milei son 2 irracionales”

El consultor y precandidato a presidente Federico Gonzalez en Otros Ambitos (Del plata Rosario 93.5) lanzó duras críticas contra la gestión del presidente Javier Milei y su hermana, Karina Milei. En un análisis sobre el presente del país, González advirtió sobre la falta de pragmatismo en la toma de decisiones y el carácter mesiánico que, según su visión, impera en la Casa Rosada.

González no escatimó en calificativos para describir la dinámica de poder que ejercen el presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Según González, la conducción actual del país se aleja de la lógica política tradicional para entrar en un terreno que calificó como “irracional”.

“Los hermanos Milei son dos irracionales”, sentenció González durante el reportaje, argumentando que la toma de decisiones no responde a análisis de costos y beneficios o a consensos democráticos, sino a una visión dogmática y cerrada de la realidad.

El rol de “El Jefe” y la falta de gestión

Para el analista, la influencia de Karina Milei es un factor determinante en lo que considera un “aislamiento” del primer mandatario. González sostiene que esta estructura de poder binaria impide que voces más moderadas o pragmáticas dentro de la coalición oficialista puedan influir en el rumbo del Gobierno.

En otro tramo de sus declaraciones, el consultor puso el foco en la gestión diaria, señalando que el “relato” de la libertad avanza se choca constantemente con la incapacidad de implementar políticas públicas efectivas. “Hay un desprecio por la gestión y por la política como herramienta de transformación”, afirmó.

Un futuro incierto

La preocupación de González radica en que esta supuesta “irracionalidad” se traduzca en una mayor inestabilidad económica y social. Según su análisis, el estilo confrontativo de los hermanos Milei, si bien fue útil para ganar las elecciones, podría ser el mayor obstáculo para la gobernabilidad a largo plazo.

“La política requiere racionalidad, diálogo y construcción. Cuando se gobierna bajo la premisa de que todo el que piensa distinto es un enemigo o un corrupto, se termina gobernando para una minoría cada vez más radicalizada”, concluyó el analista.

Esta visión se suma a una serie de críticas de diversos sectores que observan con cautela la concentración del poder en el círculo íntimo del Presidente y la creciente tensión con el Congreso y las provincias.