La protesta nacional de ATE en los aeropuertos prevista para este lunes 2 de febrero quedó en suspenso por razones legales, pero el conflicto con la ANAC sigue escalando y ya impacta en el funcionamiento del sistema aéreo. Por la obligación de respetar plazos para servicios esenciales, el sindicato movió el paro general al lunes 9 de febrero.
Aunque el cese total de actividades fue reprogramado, la conducción de ATE decidió profundizar la presión con un esquema de asambleas permanentes en todas las terminales del país. Esta modalidad operativa ya se traduce en demoras, reprogramaciones y complicaciones tanto en vuelos de cabotaje como internacionales, de acuerdo con reportes internos de las aerolíneas y de los propios trabajadores.

