La región agrícola núcleo atraviesa uno de los eneros más secos de los últimos años, con un fuerte impacto sobre los cultivos de verano. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las lluvias del mes promediaron apenas 38 milímetros, lo que representa una caída del 66% respecto de los valores habituales para esta época del año, cuando suelen acumularse entre 100 y 120 milímetros.

