La Casa Rosada busca aprobar la derogación de la ley de Etiquetado Frontal de alimentos, iniciativa que ordena el rotulado de los envases y obliga a las alimenticias a colocar octógonos negros para advertir sobre el exceso de azúcares, sodio, grasas y calorías, entre otros ítems, en busca de promover una alimentación más saludable y prevenir enfermedades crónicas. Ante el proyecto del Gobierno – que ingresó en el Senado el pasado martes – nutricionistas se opusieron a la propuesta legislativa oficialista y afirmaron que “defender el etiquetado frontal es defender el derecho a saber qué comemos”.
“Lo que está en riesgo no es solo el etiquetado frontal sino un conjunto de políticas públicas, entre ellas regulaciones relacionadas con la publicidad dirigida a la niñez, la promoción de productos no saludables y en entornos escolares”, afirmó Laura Salzman, presidenta del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires.

